Buenos días, presidente Henderson y miembros de la Comisión de Sanidad. Me llamo Alexus Ford y soy profesora principal en Jubilee Jumpstart, un centro de educación infantil del Distrito 1. Estoy aquí hoy para testificar sobre los beneficios del programa Futuros Saludables para los niños y las familias.
Trabajo en Jubilee Jumpstart desde hace cinco años, y nuestra asociación con Healthy Futures ha sido increíblemente beneficiosa. A lo largo de los años, hemos visto cambios positivos en cada niño y en la dinámica general del aula. Los comportamientos problemáticos de un solo niño pueden afectar a todo el grupo. En una ocasión, la Dra. Anais, nuestra psicóloga de Healthy Futures, introdujo una tortuga de peluche para ayudar a un niño que tenía dificultades con las habilidades socioemocionales. Esta actividad no sólo ayudó a ese niño, sino que también benefició a toda la clase al fomentar el compartir, turnarse y practicar la paciencia. Lecciones como ésta son esenciales para ayudar a los niños a desarrollar habilidades de autorregulación.
Tener como compañero a un clínico de Healthy Futures proporciona valiosas estrategias para afrontar las situaciones, facilita la resolución de problemas y aumenta la confianza en el manejo de nuevas situaciones. Gracias a las intervenciones de la Dra. Anais, hemos observado mejoras notables en los niveles de ansiedad, agresividad y dificultades en las transiciones. Un niño, en particular, sufría rabietas durante las transiciones. La Dra. Anaïs nos ayudó a aplicar técnicas de apoyo al niño antes de que empezaran las rabietas. Con su ayuda, el niño empezó a utilizar una técnica de respiración, que mejoró significativamente su comportamiento.
La Dra. Anais apoya las necesidades de desarrollo y emocionales de nuestros hijos, al tiempo que proporciona valiosas estrategias tanto a los profesores como a los padres. El año pasado, un niño de mi clase tenía problemas para pegar, algo que también habían notado los padres. En lugar de castigar al niño, trabajamos juntos -padres, profesores y la Dra. Anaïs- para encontrar formas de ayudarle. Ella sugirió estrategias tanto para casa como para la escuela, como redirigir el comportamiento diciendo: “No usamos las manos para pegar; mejor usémoslas para construir con bloques”. Reforzamos los comportamientos positivos mediante la repetición, preguntando: “¿Para qué usamos las manos? Beber, comer, saludar”. También enseñamos regulación emocional etiquetando las emociones y orientando a los niños sobre las respuestas adecuadas. Por ejemplo: “Cuando nos enfadamos, ¿qué hacemos? Hablamos con un profesor”. Utilizando sistemáticamente estas estrategias, observamos una disminución significativa de los golpes, lo que condujo a un ambiente más positivo en el aula.
Los clínicos nos ayudan a comprender las causas profundas de los comportamientos desafiantes y cómo abordarlos de forma proactiva. Tener acceso a estrategias eficaces reduce el estrés y aumenta la confianza de los educadores en el manejo de situaciones complejas. Desde COVID, el desarrollo de los niños ha cambiado, lo que exige una adaptación constante. El apoyo de la Dra. Anais ha sido inestimable para ayudarnos a navegar por estos cambios. Lo que veamos en los niños este año será distinto de lo que veamos el año que viene, y ella nos proporciona las herramientas para afrontar cada nuevo reto, permitiéndonos seguir siendo los mejores educadores que podamos ser.