El martes 14 de abril, la alcaldesa Bowser publicó su presupuesto del año fiscal (FY) 2027 para el sistema de cuidado infantil de D. C. En esencia, la propuesta desmantela las inversiones más importantes del Distrito que son necesarias para que el cuidado infantil funcione para los maestros, los proveedores y las familias.
Antes de analizarlo en detalle, es importante recordar que se trata del presupuesto propuesto, no del presupuesto definitivo. El proceso ahora se trasladará al Concejo de D. C., donde habrá tiempo y oportunidades para presionar y lograr cambios. Las decisiones que se tomen en este presupuesto determinarán si D. C. sigue invirtiendo en un sistema para la primera infancia sólido o si el progreso alcanzado comienza a desmoronarse.
El Fondo de Equidad Salarial enfrenta recortes profundos e inaceptables
La propuesta de la Alcaldesa elimina el componente salarial del Fondo de Equidad Salarial (PEF) —un recorte aproximado de $60 millones en el FY27—, mientras que mantiene $12 millones para HealthCare4ChildCare. Fundamentalmente, socava el propósito del programa: garantizar que los maestros de educación temprana cobren sueldos similares a los de los maestros de las escuelas públicas de D. C. (DCPS). Sin inversiones públicas en estos maestros especialmente calificados, se pueden prever recortes salariales significativos, un aumento de la rotación de personal y una menor cantidad de plazas de cuidado infantil más costosas para las familias de D. C.
En la presentación preliminar de su presupuesto del FY27, la Alcaldesa justificó la eliminación del Fondo de Equidad Salarial —es la segunda vez que uno de sus presupuestos elimina el programa— afirmando que los maestros de educación temprana no son “educadores reales”, que el aprendizaje temprano no es la “escuela real” y que el Fondo de Equidad Salarial es “solo un programa de apoyo para los ingresos”, que no logra brindarles a las familias lo que desean: más vacantes de cuidado infantil, más opciones, servicios de mejor calidad y costos más bajos.
Under 3 DC concuerda con lo que las familias desean, pero dichos resultados no están separados de la compensación de los maestros, sino que dependen de ella. En lo que respecta al sistema de educación para la primera infancia del Distrito, la compensación no es un factor “deseable”, sino que es LA inversión que hace que el sistema funcione. La nueva investigación de Mathematica confirma que el programa brinda exactamente lo que desean las familias: un incremento del 11 % de la fuerza laboral de la educación temprana, que permite que el sistema admita a más niños; una retención de maestros más sólida; aulas más estables y productivas que mejoran la calidad y aumentan el tiempo individual con los niños; y una reducción de los costos operativos para los proveedores, impulsada en gran medida por una fuerza laboral más constante.
Sabemos que la calidad de los servicios de cuidado infantil ha mejorado con la implementación del Fondo de Equidad Salarial gracias a que el programa incentivó a los maestros a obtener las credenciales necesarias y que, simultáneamente, los operadores de cuidado infantil han podido abrir más aulas y centros para satisfacer la demanda de servicios de educación temprana. Todo ello sin trasladar a las familias estos costos de las mejoras en la mano de obra. En términos generales, el Fondo de Equidad Salarial está teniendo un retorno de las inversiones del Distrito del 21 %, lo que genera beneficios mensurables para las familias, los establecimientos y la economía local. Estos resultados ponen en claro que una compensación justa para los maestros de educación temprana es fundacional para un sistema de educación y cuidado infantil sólido, contrario a la caracterización realizada por la Alcaldesa.
El Programa de Subsidios para Cuidado Infantil es (apenas) estable este año fiscal
En el FY26 (el año fiscal actual, que se extiende hasta el 30 de septiembre de 2026), la Alcaldesa aumentó el presupuesto para el Programa de Subsidios para Cuidado Infantil del Distrito para que todas las familias que ya estaban participando en el programa pudieran permanecer inscritas y que los proveedores pudieran seguir recibiendo la compensación. Este aumento es necesario porque el verano pasado se había asignado al programa un presupuesto tan inferior que, sin él, el programa se quedaría sin dinero al mes o a los dos meses siguientes.
Sin embargo, este aumento solo es suficiente para mantener el nivel de inscripción actual. La lista de espera —que, en la práctica, es una congelación de las inscripciones para las familias nuevas— entrará en vigencia el 12 de mayo debido a que no hay fondos suficientes para aceptar familias nuevas. Además, si se produce un aumento repentino en las inscripciones en el programa antes de que se implemente la lista de espera, el programa podría enfrentar de todos modos una brecha en el financiamiento.
El Programa de Subsidios para Cuidado Infantil sigue subfinanciado en el FY27
Para el FY27, la Alcaldesa propuso financiar el Programa de Subsidios para Cuidado Infantil con alrededor de 114 millones de forma recurrente. Solo brindaría apoyo a cerca de 6,000 niños, a pesar de que actualmente hay más 7,600 inscritos. Esto significa que la lista de espera —o congelación— probablemente se mantendría hasta al menos el final del FY27 (30 de septiembre de 2027), lo que impediría que familias nuevas accedieran a los servicios y haría que a los proveedores les costara completar las plazas y mantener sus puertas abiertas.
Allá por noviembre de 2025, nuestra Coalición instó a la Alcaldesa a que invirtiera hasta $153 millones en el programa de subsidios en función de la inscripción y las tendencias de gastos que observábamos en aquel momento. Los datos más recientes sobre el programa indican que $153 millones podría ser el monto mínimo que necesita el programa para sostener las inscripciones y evitar la amenaza de las tarifas de reembolso de los subsidios.
Posibles recortes a las tarifas de reembolso de los subsidios en el FY27
Durante la presentación preliminar del presupuesto, el equipo de la Alcaldesa mencionó planes para eliminar las tarifas de reembolso escalonadas y pasar a todos los proveedores a la tarifa En desarrollo/Progreso (la más baja). Esto no fue incluido en la Ley de Apoyo al Presupuesto de la Alcaldesa —la ley complementaria al presupuesto local—, lo cual es un indicio positivo de que la administración no está intentando fijar por ley las tarifas más bajas.
Sin embargo, aún no contamos con detalles sobre cómo o cuándo lo implementaría la administración de la alcaldesa Bowser, en especial, porque cualquier cambio en las tarifas de reembolso deben atravesar un proceso de reglamentación oficial de la Oficina del Superintendente Estatal de Educación (OSSE). Tal como los proveedores lo han advertido durante meses, un cambio en las tarifas de reembolso desestabilizaría sus programas y derivaría en el cierre de aulas, en despidos y en la disminución de la calidad de la atención, especialmente si la reducción de las tarifas está asociada a la lista de espera y a la eliminación del Fondo de Equidad Salarial.
El programa PKEEP recibió el mismo nivel de financiamiento
La Alcaldesa propuso financiar el Programa de Ampliación y Mejoramiento de Pre-K (PKEEP) con $19 millones, que mantiene los niveles de financiamiento actuales del programa.
Si bien aún estamos esperando la información completa, lo que sabemos hasta ahora señala brechas significativas. En el siguiente cuadro, se compara la propuesta de la Alcaldesa con la carta de solicitud de presupuesto del FY27 elaborada por Under 3 DC y se indica qué podrían significar esas brechas para los maestros, los proveedores y las familias.
| Programa | Nivel de Financiamiento Propuesto por la Alcaldesa | Solicitud de Presupuesto de Under 3 DC | Diferencia | Qué Significa |
| Fondo de Equidad Salarial | $12 millones | $94.2 millones | $82.2 millones |
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| Subsidio para Cuidado Infantil | $114 millones | $181.3 millones | $67.3millones |
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Qué sucederá a continuación
El Distrito está enfrentando un año presupuestario muy complicado, y el Concejo deberá tomar decisiones difíciles. Sin embargo, estas decisiones no deberían tomarse a expensas de los maestros de educación temprana, los proveedores de cuidado infantil y las familias con niños pequeños. No podemos equilibrar el presupuesto a costa de las mismísimas personas que están educando a la próxima generación y haciendo posible que el Distrito funcione.
Tal como se lo ha propuesto, este presupuesto sería devastador para el sistema de cuidado infantil de D. C. Los maestros de educación temprana no pueden absorber —y no absorberán— decenas de miles de dólares en recortes salariales (el aumento salarial promedio que reciben los maestros a través del PEF es de más de $15,000). Los proveedores no pueden mantener abiertas sus puertas con una congelación de las inscripciones sumada a los recortes en las tarifas de reembolso (que ya son demasiado bajas). El resultado probable es evidente: los maestros dejarán el sector, las aulas cerrarán, y habrá menos opciones para las familias en todo el Distrito.
El Concejo tiene ahora la oportunidad y la responsabilidad de rechazar estos recortes perjudiciales y, en su lugar, invertir en los sistemas de los que dependen las familias cada día. Esto requerirá que todos nosotros —maestros, proveedores, familias, defensores y socios— trabajemos juntos como coalición para rechazar las propuestas nocivas y defender un financiamiento sostenido y suficiente.
Nuestros niños, nuestras familias y nuestros maestros merecen un sistema que funcione. Este es el momento de luchar por él.